Querido V:
No se como he llegado al punto de escribirte cartas que jamas leerás.
Llamame loca,
o enamorada,
pero sentí la necesidad de contar al mundo lo que siento por ti, V.
Y este, es mi mundo.
Y como ya he terminado con el corazón roto una vez, he decidido que te amare con solo papel y tinta, escondiendo todo en encierros y puertas, con pensamientos y poesía, te amare mientras la nieve caiga y el frio queme, cuidando el secreto mejor guardado: Que me enamorabas cada día sin intentarlo.