Louis Tomlinson vivía con su padrastro Mark y sus dos hermanas: Lottie y Fizzy.
Su vida era bastante envidiable y realmente estaba feliz con ello.
No todo dura para siempre, en algún momento algo se te va a ser arrancado de tus manos y eso le paso a Louis Tomlinson al perder a su padre.
Troy Austin es todo lo contrario a Mark, volvió por obligación y para postrar su imagen en su joven hijo. Poco a poco la luz del castaño se va apagando, la esperanza desaparese...Almenos hasta que sus ojos celestes se toparon con unos color esmeralda.
‹Veo tu rostro, tus increíbles fracciones que me hacen suspirar, arrimamé...Arrimamé más en esa danza contemporánea que hace bailar a mi alma. Deja de ocultarte, ser más hermozo que tu no existe.
Si tu luz se apaga te daré la mía, todo con tal de ver tus ojos, la razón de mi resplandor. Mi razón de reír y llorar. Si tu luz se apaga, no me importaría darte la mía, ya que sí tu brillas yo brillaré contigo.›