Cuidado con el mosquito azul
Al principio, nadie advirtió que esa monstruosidad se estaba apoderando del mundo. Las características de la manifestación de la enfermedad en los seres humanos eran tan ridículas que el periodismo no se atrevía a divulgarlas, y los primeros casos fueron ocultados, o ignorados.
Sí, todavía no teníamos muchos motivos para preocuparnos. Hasta esa noche, esa maldita noche.