-¡Entiéndelo Harrison! Jamás podré escapar de ello, ¿por qué no te vas de una vez por todas?-
-Te lo he prometido, Paulina. ¡No puedo dejar que te apagues aún, por qué no confías en mí!-
Una amarga sonrisa apareció en sus labios y con una expresión cruel se dirigió al chico -No quiero tu estúpida ayuda, ¡déjame en paz!-
-Todo pasa y todo muere. Tú, mejor que nadie, sabes que no podrás soportarlo por siempre.- espetó con un tono severo pero calmo.
-Escucha...- se acercó al chico con una inquietante calma -nada va a cambiar mi mundo, solo la muerte puede acabar con mi desgracia.-
All Rights Reserved