
El amor crea y te destruye. Me destruyó y yo me volví a crear, esta vez sin imperfecciones ni debilidades, segurísima de que nadie podría volver a quebrarme... pero el futuro es muy incierto, y cuando el universo quiere algo para ti... lo aceptas sin quejas. El destino es de una linea recta, aunque lo intentes evitar te la pone más difícil y al final es inevitable. Un monstruo se robo mi corazón.Todos los derechos reservados