Todo tiene un precio
Todo tiene un precio,
la vida dura es.
Ése es el misterio,
¿tú lo quieres ver?
Un cántico tan tétrico como pegadizo despertó a Cloe. Resonaba por toda la habitación, por toda la casa, dentro de su cabeza... ¿de dónde venía?
"Todo tiene un precio...", "Todo tiene un precio..."
Cloe trabaja en un laboratorio. Una de las muestras que tiene que analizar, unos restos de sangre seca que se supone pertenecen a las víctimas de un asesinato, al final parecen ser los restos de un experimento fallido... o de algo extraño.
Sabe que es peligroso investigar, que no debería hacerlo, pero aun así... su alma de científica es más fuerte.
De repente, comienzan a pasarle sucesos raros y sin sentido, cuyo principal punto en común es una frase: "todo tiene un precio"...