Estaba tan acostumbrado a vivir en mi propio infierno gobernado por mi padre, que ya cualquier pecado que cometiera era tan insignificante para mí comparada con la vida de la única persona que me importaba en el mundo. No soy candidato para ser salvado después de todo lo que he hecho. No creía en una buena vida para mi, lejos de toda la maldad con la que he vivido. Hasta que pasó...la esperanza llegó a mi vida, con nombre y apellido y ojos cafés. Pero ¿Un ángel como ella sería capaz de perdonarme después de saber todo lo que he hecho? Jamás me había preocupado en mi vida por ir al cielo, hasta que conocí a mi angelito y me dio la fuerza para ir en busca de mi redención.
More details