El sacerdocio siempre fue su aspiración. Su meta en la vida. Llegar a ser importante y al mismo tiempo librarse de su maldición. Odiaba y amaba en partes iguales el día en el que lo conoció. Esa persona que le hizo abrir los ojos más de lo que ya los tenía abiertos, aquel que lo hizo sentir la emoción y el placer que puede haber en la vida. Osamu Dazai. Presentía que conocerlo era más una maldición. Pero aún así lo ignoró. . . . -Un mundo sin habilidades... Que hermoso sonaba eso. Esa idea. Y sin embargo sonaba tan... Imposible.
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