La mente de Ella no era una habitación, sino un edificio de espejos donde las luces parpadeaban constantemente. Vivir con aquel trastorno significaba que su "yo" era una colección de fragmentos..el protector, la niña asustada, la observadora cínica y muchos más.. Pero cuando el cruzó su camino, todas las voces en su interior guardaron silencio por un segundo, para luego empezar a gritar el mismo nombre..
Para ella el no fue un simple flechazo, fue un ancla. En un mundo donde el tiempo desaparecía y los recuerdos eran lagunas negras, la sonrisa de el era lo único que se sentía sólido..
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