El valor para la felicidad

El valor para la felicidad

  • WpView
    Reads 152
  • WpVote
    Votes 13
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Mar 17, 2015
Dicen que el primer amor es algo hermoso, algo inocente y lleno de momentos felices. Pues creo que fui la excepción y mi experiencia no fue así. Hasta los 15 años estuve en un colegio sólo de chicas, comparti con muchas amigas y me hice popular, aunque cuando estas en mi lugar no sabes sí tienes amigas por la fama o por lo que sos, sentí la envidia de algunas, y no se dieron cuenta que les envidiaba por tener amigas de verdad. Me mude de colegio para ir al Bachillerato, fue ahi donde encontré al que dije que era "el amor de mi vida"
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Eros
  • Tan sólo ver al cielo
  • Soy yo
  • Una razón para quedarme.
  • Llegaste Tu
  • You found me
  • 𝑂𝑛𝑒-𝑡𝑖𝑚𝑒 𝑓𝑒𝑒𝑙𝑖𝑛𝑔𝑠
  • She is here.
Eros

Nuestra historia comenzó a la distancia. Yo vivía en Buenos Aires y Eros en Entre Ríos. Durante mucho tiempo nos amamos sin habernos tocado, sin habernos mirado a los ojos en persona... hasta que un día, finalmente, nos encontramos. Esa noche cambió todo. La conexión que sentimos fue tan fuerte, tan real, que el mundo pareció detenerse para dejarnos existir solo a nosotros dos. Fue intensa, apasionada, inolvidable. Cuando Eros tuvo que volver a Entre Ríos, sentí que se me partía algo adentro. Pero lejos de alejarnos, eso nos unió aún más. Hablábamos a cada momento, recordando una y otra vez esa noche que nos marcó. Poco después, él volvió. Vino justo en mi cumpleaños, y compartimos otra noche llena de amor, aún más profunda, más verdadera. Días después comenzaron los síntomas. Mareos, náuseas, presentimientos. Me hice una prueba... y fue positiva. Estaba embarazada. Todo mi mundo cambió en un instante. Cuando se lo conté, Eros me abrazó con el alma. Juntos fuimos al médico, y ahí supimos que sería una niña. Alma. El embarazo nos transformó. Él decidió dejar su vida atrás y mudarse conmigo. Formamos un hogar. Soñábamos juntos, construíamos futuro. Y cuando llegó el gran día, el parto fue tan fuerte que casi me lleva con él. Perdí el conocimiento, y durante unos segundos, todo parecía perdido... hasta que, mientras sostenía a Alma por primera vez, algo dentro mío se aferró a la vida. Volví. Renací. Mi familia llegó corriendo. Mi abuela, mi hermano, mis primas... todos lloraban, todos agradecían. Había vida. Había milagro. Había amor. Y desde ese día, fuimos uno. Eros, Alma y yo. Nuestra casa se llenó de luz, de risas, de ternura. Compartimos noches de insomnio, días llenos de primeros momentos, caricias suaves y miradas eternas. Nos amamos en todas las formas posibles. Nos elegimos cada día. Eros fue, es y será el amor de mi vida. Y Alma, la hija preciosa que nos dio sentido. Fuimos felices. Completamen

More details
WpActionLinkContent Guidelines