Mi nombre es Rheese, tengo 17 años y no existo. No es que no exista, simplemente no soy real. Nadie ni nada en mi mundo lo es. Hemos sido creados por máquinas, o, más bien, por quien controle esas máquinas. La gran mayoría (por no decir todas) las personas que viven en mi mundo no saben esto. Se volverían locos. Tampoco les puedo contar, aunque tenga pruebas me tacharían de loca y me internarían en algún manicomio. Os preguntaréis como sé que no soy, como sé que nada de lo que conozco, es real. Es una larga historia. Al principio pensaba que mi cerebro lo estaba inventando por aburrimiento o que tenía tanto calor que había empezado a ver cosas donde no las había. Intenté ignorarlo, pero al final pasó lo contrario. Me obsesioné. Me obsesioné en encontrar respuestas. Y no ayudó cuando, en sueños, veía a las verdaderas personas, personas reales, programándonos, haciéndonos hacer lo que quisieran. Al fin y al cabo, fuimos creados por ellos. Me esforcé en buscar una palabra que nos definiera. Y, cuando la encontré, no pudo darme más miedo. Títeres.All Rights Reserved
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