Mi alma susurra... arrastra consigo una amargura;
solamente una culpa por palabras no dichas,
por palabras prescritas,
por palabras que con el tiempo se marchitan y se olvidan.
Mi alma llora... eternamente por ser traidora;
lo merezco, lo merezco, lo merezco...
este desasosiego que ya aborrezco.
Mi alma añora... la tranquilidad de aquella emancipadora;
la que me paraliza y por la que mi alma agoniza,
ruego, sin lugar a duda, que sea solo ella quien me destruya.
Su alma es gloriosa... escandalosamente prestigiosa, nada defectuosa;
sin un poco de vergüenza tontamente me provoca,
llevándome a perder la cordura en su boca llena de dulzura.
¿Es aquella, por la que tantos años, he esperado?
Por favor, por favor, por favor.
Ruego a ti, exquisita criatura, que de esta dura prisión,
tú me tengas compasión y a solas lleves a cabo mi ejecución.
Will Byers creció en la Isla de los Perdidos creyendo que estaba destinado a ser un villano, sin posibilidad de elegir otro camino. Pero cuando el príncipe Mike Wheeler le da a él y a otros hijos de villanos la oportunidad de vivir en Auradon, Will descubre un mundo diferente... y la idea de que tal vez su historia no esté escrita.
Mientras lucha contra su pasado y las expectativas de quién debería ser, Will tendrá que decidir si seguirá el destino que le impusieron o si se atreverá a construir uno nuevo.