Una aventura a Colombia, el mal clima, un vuelo retrasado y el destino jugando de nuevo con mis emociones...
Y pensar que tal vez esto no era para tanto... y aquí la pregunta del millón ¿Quien tuvo la culpa? ¿tu o yo?...
Nunca sabemos lo que el destino tiene en sus planes, pero de algo estoy segura, nunca concuerdan con los que nosotros tenemos.
Hechos totalmente ficticios
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