Story cover for AMANDO A ELISA by moon1900
AMANDO A ELISA
  • WpView
    Reads 66,036
  • WpVote
    Votes 1,095
  • WpPart
    Parts 6
  • WpView
    Reads 66,036
  • WpVote
    Votes 1,095
  • WpPart
    Parts 6
Complete, First published Mar 12, 2015
Fernando es un chico que perdió a sus padres cuando aún era un niño desde entonces ha vivido con su abuela. Estudia derecho en Monterrey y se ha ido de vacaciones a los Cabos para festejar su paso al tercer año en la Universidad, en ese viaje ha decidido ligarse a cuanta chica se le atraviese pero no cuenta con que conocerá a Elisa, una chica hermosa y misteriosa que desde el primer momento lo hechiza.
Fernando vivirá las mejores vacaciones de verano de su vida pero sin duda serán unas vacaciones que lo dejarán marcado de por vida.
All Rights Reserved
Sign up to add AMANDO A ELISA to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 7
Lo que queda de nosotros: Un verano irresistible  cover
El médium de Luna.  cover
Nuestro Destino cover
Seremos una estrella cover
Más allá de los sueños cover
Las crónicas del amor cover
Perfectamente Imperfectos cover

Lo que queda de nosotros: Un verano irresistible

7 parts Ongoing

Alba no quería ir al campo. No quería dejar atrás su ciudad, sus amigas, ni mucho menos la idea de seguir llorando en paz por su ex. Pero una laptop nueva puede más que cualquier orgullo herido. Así que ahí va: directo a pasar las vacaciones con una abuela cariñosa, una tía algo excéntrica y un grupo de chicas que parecen sacadas de una comedia adolescente... si las comedias adolescentes incluyeran reformas de paladares, pinturas a brocha gorda y confesiones a medianoche. Lo que Alba no esperaba era encontrarse con él. Mateo. Arrogante, guapo y recién llegado. Y con un talento especial para hacerla enojar... y dudar de todo. Entre peleas, miradas que dicen más que mil palabras, fiestas de quince y una amistad que no se parece a ninguna otra, Alba descubrirá que a veces cerrar ciclos no es cortarse el pelo, sino dejar entrar lo inesperado. Porque a veces, lo que queda de nosotros, es justo lo que más vale la pena conservar.