Los hijos malditos de Villacombia
"Los hijos malditos de Villacombia"
Muestra, utilizando la metáfora, el día a día de un colombiano de a pie. Somos una sociedad cansada. Que lucha por alcanzar un sueño de una casa propia, por sostener a su familia, para darles la mejor educación. Los hijos malditos de Villacombia, cuenta la tragedia de la conducción cotidiana. De la tragedia al volante, un país donde el 80% de las familias se transportan en moto. Son relatos basados en las noticias. Y aunque la información es realidad pura, cruda, triste. Las historias tienen un fundamento pedagógico, el de transmitir un mensaje de "prevención" para evitar la muerte en las vías colombianas. Cerca de 8.200 personas mueren sobre el asfalto y 30.000 quedan heridas año tras año (según ANSV y INML CF). Son cantidades exorbitantes, comparados con países de la misma región. Son personas heridas, donde muchos pierden su capacidad de motricidad y por tanto su capacidad cognitiva. Y aunque el cerebro humano tiene plasticidad, la recuperación lleva tiempo y dinero. Y en muchas ocasiones, no hay una recuperación adecuada, porque las familias pierden el miembro proveedor, es decir, el padre o la madre. En el 90 % de los homicidios violentos por accidentes de tránsito, muere un hombre entre los 15 a los 40 años. La idea que guardan los textos, es una invitación a la vida, al respeto por el otro, a la tolerancia, a dejar el afán, la codicia. El contenido siempre invita a la lectura, a la multiplicidad de la perspectiva, vivir no es solo ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa o a un bar. La vida se compone de mentalidad, pensamiento y por tanto de consciencia.