Cuando Regina Mills sufre un trágico accidente, su marido y sus hijos mueren, y ella pierde su memoria. Al despertar del coma, dos meses más tarde, la empresaria intenta recuperarse poco a poco del trauma, dándose cuenta de que incluso antes del fatídico episodio, nada parecía en su lugar.
Emma, una enfermera del Amber City Hospital, debe encargarse del cuidado de Regina, convirtiéndose en su único contacto durante ese período de hospitalización. Siendo así, la joven se deja envolver en la historia de Mills. Una amistad se revela entre las dos, y poco después en una amor incondicional que dará un nuevo sentido a la vida de ambas.
Para Emma Swan, la vida después del divorcio ha sido un ejercicio de volver a conocerse a sí misma. Encontrar el amor es lo último en lo que piensa. Desecha la idea de salir con alguien porque tiene todo lo que necesita: un bonito departamento nuevo, su mejor amiga en la puerta de al lado y un nuevo trabajo que la devuelve a sus raíces profesionales.
Sin embargo, cuando Emma se fija en Regina Mills, se da cuenta de que tal vez no quiera aislarse por completo de las citas. Cruzar caminos con Regina no estaba en la agenda de Emma después del divorcio, pero una vez que siente encenderse esa chispa inconfundible, se siente atraída por la otra mujer a pesar de las advertencias y las cejas levantadas de los demás.
Mientras las emociones de Emma están listas para saltar, los sentimientos de Regina cantan una canción muy diferente. La frialdad que emana de Regina debería bastar para ahuyentar a cualquiera, pero Emma no es nada si no es persistente.