Emma y Alexander ya cayeron en tentaciΓ³n, pero sus pecados apenas comenzaron. El camino de los demonios del pasado se abriΓ³ la ΓΊltima noche y las consecuencias son inevitables. Dicen que el deseo comienza en tus venas, pero los pecadores saben que no es asΓ. No cuando lo perverso se acerca y si no sabes jugar es mejor que te alejes. Aunque ellos ya han jugado, podrΓan hacerlo otra vez. El pecado mΓ‘s grande no es desear, si no desear lo prohibido. Una jugada mΓ‘s de mentiras, secretos, perversiones, caricias y... amor. Cae en tentaciΓ³n, desea con fuerza y... ruega por tus pecados, porque Emma y Alexander lo harΓ‘n. Queda prohibida la copia de esta obra. En caso de plagio se tomarΓ‘n acciones legales.
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