Por Guru Vajrasatva.
La Vigilia.
No la vigilia diurna corriente,sino el estar Despiert@s Espiritual,Conciencia alerta, Activa,que no capta el mundo fenoménico s través del aparato sensorial físico,sino de los órganos internos que sustentan dicho aparato,los cinco sentidos sutiles del oído,tacto,vista,gusto y olfato.
La Vigila es el Sendero hacia la Inmortalidad: la negligencia es la vía hacia la muerte ("Deja a l@s muert@s que entierren a sus muertos").L@s despiertos no mueren; los descuidad@s es como si ya estuvieran muert@s.
L@s Sabios,aquellos que han comprendido la eficacia de la Vigilia,gozan de Ella,y son elevados a esferas de Actividad en las que trabajan los Nobles.("En la Casa-Universo-del Padre [Espíritu Universal o Dios Manifestado],hay muchas Moradas ").
Estos Sabios,siempre meditabund@s,siempre esforzandose,con empeño,alcanzan la incomparable Seguridad de la Iluminación Espiritual.
Continuamente aumenta la Luz de aquel Despiert@;que se ha levantado y esta siempre Alerta.
Entre dos mundos, una guerra silenciosa se gesta. Humanos, vampiros y licántropos conviven en la superficie de una paz frágil, pero en las sombras, el caos se cocina a fuego lento.
Lía nunca imaginó que su destino estuviera escrito más allá de su realidad. Arrebatada de su mundo y arrojada a un reino oculto, deberá descubrir quién es en realidad y qué poder se esconde en la niebla que la envuelve. Su alma está marcada... y su corazón dividido.
William, el príncipe de la manada Luna Roja, el más fuerte, el más temido. Un lobo noble y letal, criado para liderar, para proteger... y para mantenerse al margen de toda debilidad. Pero todo cambia cuando la encuentra. Una mirada basta para que su mundo se rompa. Sin saber quién es ella, sin conocer su historia, la reconoce: su ruina.
Un vampiro misterioso y peligroso, encadenado por crímenes que nadie comprende, comienza a despertar algo prohibido.
Amor, deseo, traición y fuego se entrelazan cuando los lazos del destino desafían las leyes de los clanes.
Y cuando la luna y la sangre se crucen en el cielo...
ni siquiera el amor podrá salvarlos.