Laila

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WpMetadataNoticeLast published Sat, Jan 6, 2024
Las luces a mi alrededor brillaban como estrellas y se movían sin parar, de un lado a otro, vacilantes. Estaba borracha y necesitaba llegar a casa antes que mi abuelo se diera cuentaque escapé... Esa era la idea hasta que me crucé con esos ojos grises. Esos ojos que había visto en revistas posando sonriente. Ojos grises. Piel caucásica. Alexander Dinnar. Un maldito enfermo. Perfecto para mí.
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CAÍN #Libro 3 de la Serie "Almas Rebeladas". Victoria Sandoval: La primera vez que mis ojos lo vieron, no pude apartar la mirada de él. Ni siquiera fui consciente de en que momento me había condenado a mi misma, al sostener la mirada de aquel hombre que irradiaba tanta furia y dolor de aquellos fascinantes ojos verdes. Solo me basto una mirada para saberlo: Él era un hombre peligroso, vil y oscuro. Mi mente me lo advertia, pero mi corazón se negaba a escuchar, y cuando intente alejarme de el, ya era demasiado tarde. Ese sentimiento que luché por contener, me había condenado y ahora estaba destinada a arder en su infierno. Y si de algo estaba segura era de que ese deseo insaciable que me volvía esclava de su voluntad, no haría más que consumirme hasta reducirme a nada más que cenizas. Caín Rinaldi: Mi apellido es sinónimo de poder, de lealtad, pero sobre todo de miedo, muerte y sangre. El cielo no existe para mí ni para los míos. El infierno corre por mis venas, me pertenece... Me han quitado lo más valioso que un hombre puede tener, mi piel y mi corazón se han endurecido, no creo en el amor, ni en la esperanza. Alguna vez quizás lo hice, pero ya no. Mi furia, mi dolor y mis pecados me han reducido a este ser miserable en el que me he convertido, un hombre frío, y oscuro con una sed de sangre que no consigo aplacar. O así era hasta que ella llegó a mi vida. Porque cuando esa dulce y misteriosa mujer de ojos aceituna me toca, entonces, mi fuego se congela, mis cicatrices dejan de doler y por primera vez en mucho tiempo, el paraíso parece estar al alcance de mis manos. Se que es peligroso, se que es arriesgado que se mantenga cerca de alguien como yo, pero también se que no puedo permitirme perderla.

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