UNA NUEVA VIDA

UNA NUEVA VIDA

  • WpView
    LECTURAS 4,296
  • WpVote
    Votos 604
  • WpPart
    Partes 16
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación jue, oct 22, 2015
Mi padre y yo estábamos en el coche. Yo conducía, y el me enseñaba, ya que estoy aprendiendo. -Hija, esta noche hemos invitado a Ryan y a su familia a cenar con nosotros. Así que, pórtate bien por favor.- me dijo mi padre. -¿Qué? Papá sabes que me llevo mal con Ryan. Me iré al centro comercial con Dann- dije molesta - No jovencita! Tú no irás a ninguna parte! -Pero... -Nada de peros!- me gritó- Cuidado! De repente todo estaba negro. Gracias por la superportada a @xImNotYourLove ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Sky y Ryan eran los mejores amigos, cuando por una pelea todo cambió, y llegaron a odiarse como nunca. Hasta que Sky tuvo un accidente... Qué pasará ahora? Seguirán con ese odio? Serán amigos otra vez? O habrá algo mas entre ellos?
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • El lujo de amar
  • ¡Hey, soy tu futuro esposo!
  • ¿Vos y yo? Somos diferentes
  • Tu Mirada En Mí
  • Mi chofer es un ¡Idiota! (COMPLETADO)
  • casada con un millonario
  • UN POCO MÁS QUE ORDINARIOS [TERMINADA✨]
  • Doble Traición
  • La Historia De Un Chico Diferente

Anoche pensé en él. Recordé las palabras que me dedicó alguna vez "Tú eres todo lo que necesito para estar bien" "Eres mi familia" "Nunca te dejaré". Recordé las caricias, incluso su mirada. Me acuerdo a la perfección cómo nos conocimos: en aquel triste y frío orfanato donde lo ayudé a reinventarse. Entonces llegaron las lágrimas a mi cuerpo, pero sólo porque pensé en las risas, los juegos y esos bellos atardeceres de nuestros paseos sin rumbo. Quizá no lo teníamos todo, pasábamos por muchas necesidades. La comida, los abrigos y el dinero escaseaban, pero teníamos amor por demás. Lo único que nos reconfortaba era que nos teníamos el uno al otro sin importar qué y siempre sería así. O eso creí. No puedo dejar de martirizarme con la cuestión: ¿cómo es que no noté las señales antes? Supongo que sus promesas nunca fueron sinceras.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido