Eleceed x Oc

Eleceed x Oc

  • WpView
    Reads 356
  • WpVote
    Votes 26
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Jan 25, 2024
No sentina nada ni escuchaba nada, era como la calma después de la tormenta, como si unas aguas incontrolables e indomables hubiesen sido domadas por el más temible de los marineros, con tan solo una mirada, sujetando el timón y llevando el control de las velas a toda proa. Donde el timón, era mi corazón revolucionado incapaz de cesar los latidos cada vez que nuestras miradas chocaban y las velas mi razón, mi racionalidad y mi lógica. Pero después de todo yo caí hace tiempo a tus pies y tú a los míos. Donde tú, eras mi Eros, que domaste lo indomable caminando sobre mis aguas rebeldes, flechándome, incapaz de sacarte de mi mente y yo como tu Psique, cegado por mi belleza y encanto, incapaz de olvidarme, pero nuestro destino ya estaba sellado por los mimos átomos, donde tu sucumbiste a mi gallardía y yo a tu amor.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Te Esperaré: Una historia de amor, destino - Próximamente en físico
  • Sí o sí te atraparé!
  • CICATRICES DEL ALMA
  • A Beautiful Memory (Libro 4 de la Saga Legionary)
  • Los 273 latidos de mi corazón.
  • Soy La Mate Del Alfa (Libro 1 de la saga: Secretos De Luna) {Editando}
  • Flor De Loto
  • HENNA©

🦋 Índice: El día parecía un reflejo de mi alma, un cielo gris y denso que pesaba sobre mí. Me iba sin expectativas, sin esperanza alguna de verlo, convencida de que nuestros caminos nunca volverían a cruzarse. Pero justo cuando el destino parecía sellado, lo vi. Estaba allí, de pie al otro lado de la calle, y cuando nuestras miradas se encontraron, me sonrió. Esa sonrisa, tan familiar y cálida, desarmó cualquier emoción que pudiera haber sentido hasta ese momento. Era como si, en ese instante, el mundo dejara de girar y el peso de los recuerdos se liberará en un suspiro. Lo extrañaba, aunque no lo admitiera, y ver su rostro trajo consigo una marea de memorias, de momentos que pensé haber dejado atrás. Mientras caminaba hacia mí, mi corazón latía con una mezcla de anhelo y dolor. Me pregunté si él también estaba feliz de verme, si en su sonrisa había un rastro de los sentimientos que alguna vez compartimos. Pero a medida que se acercaba, la realidad me golpeaba con fuerza. Cada paso suyo parecía resquebrajar algo en mi interior, haciéndome recordar por qué había decidido irme. Mi rostro seguía inmutable, atrapada entre la rabia, la frustración y una tristeza profunda. No podía dejar que viera lo que en verdad sentía. Y entonces, el semáforo cambió a rojo, y él cruzó la calle corriendo, acortando la distancia que nos separaba. Sin previo aviso, me envolvió en un abrazo. Pero algo en mí había cambiado. La calidez que una vez sentí por él se había transformado en una tristeza insondable. No lo entendía en ese momento, pero el cariño que alguna vez fue puro y profundo, ahora era solo un eco de lo que había sido. ¿Estaba realmente aquí para despedirme de él? La pregunta se quedaba suspendida en el aire, sin respuesta. Lo único que sabía con certeza era que aquel día, un ciclo estaba llegando a su fin. 21 y 24 8 de septiembre Un fin...

More details
WpActionLinkContent Guidelines