Un día, un mes o un año no son nada para ella. Estaba dispuesta a soportar esa vida todo el tiempo que fuera necesario si así conseguía liberarse de esas cadenas que años atrás la ataron a ese mundo.
Una historia de 20 años llena de mucho dolor, tristeza, angustia, mentiras, pero sobre todo de mucho amor, y al final solo queda preguntarnos, ¿Podremos ser felices?