Luego de que Aziraphale subiera nuevamente al cielo, a recibir desde luego su nuevo cargo, empezó a sentir que, tal vez, su verdadero cielo no era en sí estár ahí, si no, que su verdadero cielo, era estár con la persona que siempre lo ayudó en todo, y quien desde luego, había cambiado aunque sea un poco de su maldad, sólo por él.
-Dios... sólo te pido que no sea demasiado tarde...
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