We can do it if we try

We can do it if we try

  • WpView
    Reads 31
  • WpVote
    Votes 5
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Sep 29, 2025
Todo puede funcionar si se le da una oportunidad... ¿no? Ingrid se marcha de Erasmus a Marburg, una pequeña ciudad alemana. Allí vivirá una serie de experiencias que le harán cuestionarse a sí misma y a aquellas personas que están en su vida. Mucha gente nueva, muchos sitios fascinantes... La convivencia con una misma anima a hacer cosas que jamás se habrían pensado en un primer momento. A veces se necesita a alguien que te dé un pequeño empujón... y, en el caso de Ingrid, Mohammad es ese empujón. Una historia basada en hechos reales.
All Rights Reserved
#765
vecinos
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Siempre de vuelta a ti
  • Enamorada De Mi Vecina (HISTORIA HOMOSEXUAL)
  • El Primer Amor  Nunca Se Olvida- (rubius y tu)
  • Promesa de Amor Eterna: Dimensiones Unidas Por Amor (Starco)
  • Inesperado
  • Un error afortunado
  • Bajo el Peso del Amor
  • I'mPopular: La chica que todos querían. El chico que nadie vio venir.
  • "¿Sólo Un Rumor?"

Prólogo La primera vez que LingLing vio a Orm, la encontró irritante. Era su primer año en la universidad, y todo le parecía demasiado ruidoso, demasiado caótico. Se sentó en una mesa apartada de la cafetería, disfrutando de su soledad, hasta que una risa estridente rompió su tranquilidad. Levantó la mirada y ahí estaba ella. Orm, con su uniforme de voleibol y su sonrisa despreocupada, rodeada de amigos que parecían iluminarse con su presencia. Se movía con una confianza que contrastaba con la naturaleza reservada de LingLing. Y, sin embargo, cuando sus miradas se cruzaron por primera vez, algo cambió. Orm sonrió, traviesa, y LingLing, para su sorpresa, sostuvo su mirada más de lo necesario. No se hicieron amigas de inmediato. LingLing la evitó, fingió que la risa de Orm no la desconcentraba en la biblioteca, que no notaba cómo su presencia llenaba los espacios. Pero Orm insistió. Le hablaba en los pasillos, la molestaba con bromas, la miraba con una intensidad que la hacía sentir descubierta. Hasta que, un día, LingLing ya no quiso evitarla más. Los años pasaron entre risas, discusiones, celos disfrazados de indiferencia y una cercanía que ninguna se atrevía a nombrar. Cuando aceptaron lo inevitable, cuando sus manos se encontraron sin miedo, el amor tomó su curso. Pero nada era tan sencillo. Ahora, en su último año, Orm debía viajar dos semanas por una competencia de voleibol. Ambas sabían que volverían a verse pronto, pero la despedida se sintió más difícil de lo esperado. Ling no quería ir al aeropuerto. No le gustaban las despedidas. Pero ahí estaba, viendo a Orm avanzar hacia la puerta de embarque. Orm no volteó. No porque no quisiera, sino porque sabía que, si lo hacía, le costaría irse. Ling se quedó mirando hasta que su silueta desapareció. Era solo un par de semanas. Nada más que eso. Entonces, ¿por qué sentía este vacío en el pecho?

More details
WpActionLinkContent Guidelines