Guerreras del Olimpo

Guerreras del Olimpo

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WpMetadataReadMatureComplete Sun, Sep 22, 2024
Hace algunas eras, en el reino celestial del Olimpo, las ninfas, directas descendientes del poderoso Zeus, vivían en constante vigilia junto a Helios, el dios del sol. Como testigos de cada acontecimiento en el Olimpo, observaban las disputas y rivalidades entre los dioses, temerosas de que la creciente tensión desencadenara una guerra catastrófica. Ante la inminente amenaza, doce ninfas fueron seleccionadas por los dioses para protegerlos, confiando en ellas el destino de su reino. Durante un siglo, estas ninfas desempeñaran su sagrado deber, vigilando los destinos de los dioses y resguardándolos de cualquier peligro, tanto interno como externo.
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Los dioses no temen la guerra. Temen el deseo. En la penumbra del Olimpo, las Moiras tejían un hilo dorado que latía con una fuerza indomable. Susurros de un destino imposible se filtraron en el mármol sagrado, arrastrando consigo el eco de una advertencia: "Cuando la hija del pecado y el error despierte, los corazones divinos caerán en su trampa. Cuatro dioses la desearán, cuatro mundos se inclinarán ante su furia. Si su ira arde, no habrá Olimpo, ni Inframundo, ni campo de batalla que sobreviva a su sombra. Porque ella no es una mortal. Ni siquiera una diosa. Es el caos encarnado, la grieta en el orden eterno." Zeus sintió el peligro en cada palabra, pero no pudo apartar la mirada. Hades pensó en lo inevitable, en lo que significa amar a una criatura destinada a la ruina. Apolo sintió el sol temblar, atrapado en su propia luz. Ares, con su sonrisa feroz, entendió que por primera vez conocía la guerra que jamás podría ganar. Lejos de su mirada, en el rincón olvidado del mundo, una estatua se quebró. Las olas la abrazaron, y la piedra respiró. Asha Kaelione abrió los ojos. Y los dioses, sin saberlo, ya estaban perdidos.

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