La degradación humana ya es típica, entre tripas, sangre y agonía era mas que fácil identificar un cúter sin mucho filo, bolsas de "basura" que se acumulaban en una esquina del garaje y un fétido olor a podrido, claro, ese lugar no estaba en condiciones para un adolecente, pero Damián no le temía a la oscuridad, de hecho le agradaba, su aspecto pálido, delgado y algo enfermo solían preocupar a los vecinos, Damián los tachaba de metiches, no tenían derecho a meterse con su físico, mucho menos con su vida, apenas era un pre adolescente cuando le diagnosticaron psicopatía, cuando eso paso honestamente el niño le dio igual, pobres de sus antiguas mascotas, pobres de los que sucumbieron ante el chico, pobres de los asesinados, pobres de los inocentes...
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