Tentación (Chanlix)

Tentación (Chanlix)

  • WpView
    Reads 39
  • WpVote
    Votes 4
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Nov 29, 2023
Las gotas caen en el piso de manera rítmica, parece como se acoplan a los movimientos de los golpes de los secuaces, tirado en el suelo recibe golpe, tras golpe, gota tras gota armonizando con las patadas y golpes que recibe. Entra a la habitación del sótano, y pregunta: -Ahora, vas a pagar tu deuda o no- dice el hombre de traje en cuclillas. -Paga...ré, pagaré- -Asi que tenias mi dinero y encima te hacias el dificil- -No...no tengo dinero, pero pue....do ofrecerte algo mejor que ello- -Algo mejor, eso quisiera ver- Dijo el hombre con curiosidad. -Mi hijo.. -Mi hijo?- repetido el hombre como si fuera una broma. -Mi hijo..señor...es un doncel...- dijo apenas modulando las costillas como cada parte de su cuerpo le dolían. - el... es un don..cel como lo fue su madre... usted sabe que estuve casado con ella... antes.. que muera, tuvimos un hijo se lo dare... pero por... favor.. dejame vivir...- . . .
All Rights Reserved
#569
chanlix
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Demasiado Tarde
  • Instituto para Sumisas ©️🔞
  • El más pequeño del Paddock
  • ¡Necesito alquilar un novio, urgente!
  • Landoscar secreto no tan secreto
  • FBI (LANDO NORRIS)
  • London Boy
  • Una historia un tanto particular
  • Paradise In Hell

Desde que Oscar Piastri llegó a McLaren, Lando Norris había sido... bueno, Lando. Bromista, efusivo, siempre buscando una risa o un abrazo, aunque Oscar, reservado como era, nunca terminaba de corresponderle del todo. Una sonrisa incómoda, un leve asentimiento, y poco más. Oscar simplemente no sabía cómo manejar a alguien tan abierto como Lando. -¡Vamos, Piastri! ¡No seas tan seco! -bromeaba Lando cada vez que intentaba abrazarlo después de una carrera o en los boxes. Oscar apenas se reía. No era que le cayera mal Lando, pero tanta cercanía lo hacía sentir incómodo. Así que Lando, tras semanas de intentarlo, decidió que ya estaba bien. De un día para otro, dejó de forzarlo. No más bromas pegajosas, no más abrazos, no más sonrisas insistentes. Lando, en cambio, empezó a acercarse a otros pilotos: a Charles, a George, incluso a algunos rookies nuevos. Pero lo que realmente desató algo dentro de Oscar fue ver cómo Lando se encariñaba rápidamente con uno de ellos: un piloto argentino, joven, divertido, que parecía perfectamente sincronizado con Lando. Compartían risas escandalosas en el paddock, se abrazaban sin vergüenza, y en las redes sociales no paraban de intercambiar bromas internas. Al principio, Oscar se dijo que no le importaba. Mejor así. Menos distracciones. Más concentración. Pero cuando los vio abrazados, riendo de algo que él no entendía, algo incómodo le retorció el estómago. En la siguiente reunión del equipo, mientras todos charlaban y Lando bromeaba con el piloto argentino, Oscar no pudo evitar lanzar miradas constantes. Ni siquiera se dio cuenta de que su pie golpeaba nerviosamente el suelo bajo la mesa. Ni que su ceño estaba fruncido. Después de la sesión, Oscar interceptó a Lando en el pasillo. -¿Ya no hablas conmigo o qué? -soltó de repente, más brusco de lo que pretendía. Lando parpadeó, sorprendido. -Pues... pensé que preferías que no lo hiciera -respondió, sin rastro de enfado, como si d

More details
WpActionLinkContent Guidelines