DESTINO
Tom intenta gritar, intenta rozar la mejilla de Bill con sus dedos intangibles, pero sus manos atraviesan el aire como si fueran humo. Está ahí, a centímetros de distancia, gritándole al vacío que sigue vivo, que no lo deje ir, que luche por él. Mientras tanto, Bill se marchita en la soledad, convencido de que solo le queda el eco de un recuerdo, sin saber que el hombre que ama está justo a su lado, rogando por un milagro que los vuelva a unir.
Para el mundo, se ha ido. Para Bill, el sol se apagó , dejando tras de sí un frío que ninguna manta puede calmar. Pero la verdad es más cruel que la .
"Bill siente mi latido en el tu yo.no me dejes ir ,todavia no.