En una galaxia más antigua que la memoria de los Jedi... existe un imperio que jamás fue registrado en los archivos de la República. Un imperio nacido no del miedo, ni de la ambición, sino de la eternidad. El Valentine Imperius gobierna desde más allá de los límites conocidos del hiperespacio. Sus soberanos no son Sith. No son Jedi. Son algo anterior al conflicto. El Emperador Izuku Valentine, manifestación directa de la vampira primordial Luminous Valentine, y la Emperatriz Saiko Intelli, mente suprema capaz de descifrar la Fuerza como si fuera una ecuación, observan el universo como quien contempla un tablero de ajedrez infinito. Durante un viaje hacia la galaxia donde habitan los Jedi, el Emperador percibe una anomalía... una presencia que arde como una estrella inestable. Un niño. Abandonado. Lleno de poder. Ese niño cambiaría el destino de los mundos... si cae en manos equivocadas. Mientras la República se acerca al colapso y la oscuridad se mueve entre las sombras del Senado, una fuerza externa comienza a alterar el equilibrio del destino. Pero el Imperio Valentine no busca conquista. Busca estabilidad. Y ahora, desde su trono cósmico, contemplan un nuevo objetivo: La Tierra. Un mundo joven. Un mundo con héroes. Un mundo que aún ignora que está siendo observado por entidades casi inmortales. En el centro de todo, su hija... Izumi Valentine... quien desea algo impensable para una princesa imperial: Convertirse en heroína. Y cuando una heredera del imperio eterno decide caminar entre mortales, el equilibrio de galaxias enteras comienza a temblar.
Más detalles