Siempre pensé que había personas buenas y malas en la vida, me consideraba por supuesto dentro del primer grupo, yo era una chica buena, responsable, bien educada. Sin embargo, la vida me enseñó por las malas que todos tenemos bondad y maldad en el corazón, que a veces las personas malas no quieren herir a otros, solo sucede, como me sucedió a mí.
Jamás esperé esto, jamás lo pedí, pero si lo quiero y siempre lo querré, no importan las consecuencias, después de todo ¿Cuántas veces puedes conseguir al amor de tu vida?
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