Cuando despiertas en este mundo te encuentras ante algo inmenso, aterrador. Estás varado en un lugar, sin destino precedente y anclado a las normas sociales. Sin embargo, hay alguien que ha decidido rebelarse.
Influida por la autobiografía japonesa y el estilo crudo de Osamu Dazai, la escritora trans de 16 años, Aiko Sánchez, ha escrito este libro que narra en primera persona la búsqueda de la identidad en un mundo hostil que juzga no por tus acciones, sino por tu forma de ser, es decir, distinta a lo que esperan de ti.
Cabe aclarar que este libro no tiene final, probablemente no lo tenga, y en caso de que lo tenga, será dentro de muchas décadas.
Mila es hija única y vive en Córdoba, Argentina, con su mamá, pero tiene una vida terrible. Termina en terapia por varios meses y sin poder sanar, estudiando una carrera universitaria que no le gusta. Y justo cuando nada puede ir peor, su madre la echa de la casa.
Lo único que le queda es mudarse a Italia con su padre para trabajar en la pizzería de él. Le cuesta mucho adaptarse y encontrarle el lado positivo a todo, pero ahí conoce a Lorenzo.
Él iba a ser su compañero de trabajo por el resto del verano, a Mila le parece insoportable, pero se terminan escapando juntos para conocer Roma y Lorenzo le enseña a Mila a amar de nuevo.