Amarte se volvió arte
Este poemario nace de ese impulso sublime que sucede cuando el amor se instala en el alma y pinta con sus colores cada rincón del corazón.
Cada verso aquí es un suspiro, un pensamiento, un latido que se vuelve historia, es un viaje hacia el interior del amor, donde no solo se habita la alegría, sino también la vulnerabilidad.
Porque amar a Isaac no es solo sentir, sino hacer del amor un arte, un lenguaje propio, una promesa eterna que se escribe y se reescribe, día a día, verso a verso.
Este poemario es la prueba de que cuando amamos, nos transformamos en artistas del alma, capaces de pintar el mundo con la luz de otro.