Story cover for IL DIAVOLO by PecasNorris4
IL DIAVOLO
  • WpView
    Reads 5,099
  • WpVote
    Votes 358
  • WpPart
    Parts 8
  • WpView
    Reads 5,099
  • WpVote
    Votes 358
  • WpPart
    Parts 8
Ongoing, First published Jan 19, 2024
Mature
Lando quiere escoger su camino sin seguir lo que dice su familia.

Carlos solo quiere amarlo y protegerlo de todo.

Simplemente un estudiante de arquitectura y un empresario español que se aman, solo eso.

¿Lo es? O...

Lando es un chico que huye por no querer seguir su legado.

Y Carlos solo usa la fachada de empresario para poder cumplir con su propio legado.

¿Ambos estarán esquivando una bala? O ¿estarán dejando ir al amor de su vida?
All Rights Reserved
Sign up to add IL DIAVOLO to your library and receive updates
or
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 10
Bendita sean tus caderas cover
EL AMOR YA NO DUELE ASÍ © [Frando/Franscar] cover
𝐰𝐞𝐥𝐜𝐨𝐦𝐞 𝐡𝐨𝐦𝐞, 𝐝𝐞𝐚𝐫 || Lαndo Norrıs cover
Tonto Yo (Landoscar) cover
Regresando a ti, siempre - Lando Norris cover
Don't forget about me  cover
Leclerc's | Fórmula 1 ▪️ Lando Norris | cover
OUTSIDE | Charlos  cover
¿Mejores Amigos? - Carlando. cover
CORAZÓN EN REPARACIÓN © [Frando] cover

Bendita sean tus caderas

5 parts Complete Mature

El rugido de los motores era ensordecedor, pero Charles Leclerc solo podía oír una cosa: la risa suave y traviesa de Lando Norris. Lando, su Omega. Su Omega de fuego lento, de sonrisas tímidas y ojos chispeantes. El que lo volvía loco con un simple movimiento de caderas al caminar por el paddock con ese maldito traje ajustado de McLaren que marcaba todo. Charles se preguntaba a menudo si lo hacía a propósito. Si lo provocaba sabiendo lo fácil que era para él perder la cabeza. Y la verdad era que sí. Lando lo sabía. Y le encantaba. Charles era el Alfa que todos respetaban: fuerte, elegante, dominante. Pero frente a Lando, se volvía otra cosa. Más crudo. Más posesivo. Más animal. Y ese día, Lando lo estaba desafiando con cada paso. -¿Te pasa algo, Charles? -preguntó el británico, ladeando la cabeza con fingida inocencia mientras caminaban hacia el hospitality. -Tus caderas -gruñó Charles, bajo, cerca de su oído-. Te juro que si sigues moviéndolas así, te arrastro al primer cuarto que encuentre.