
-¿Cómo te llamas? -... -¿Eres mudo? -... -Tal vez sordo, ¿Ese es el problema? -... -¡Se lenguaje de señas! -... Ninguna reacción venia por parte de él, solo aquella mirada intentando descubrir que haré después. -Lo que haces tiene un nombre ¿sabes? -... -Ignorante -... -Grosero -... Suspire evitando su mirada. -Te falto egoísta. Una voz grave, áspera resonó en la habitación. Sus ojos me miraban directamente. -¿Quién eres?.- Cuestione contemplando aquella mirada fija. No somos conscientes de lo intimo que es el contacto visual. A veces una breve mirada a los ojos de alguien es suficiente para transmitir un mensaje, para despertar el interés, para descifrar el alma. Aquellas pupilas se dilatan, la respiración se hace mas profunda y lentamente te ahogas en sus coloridos iris. No se necesitan palabras, tus ojos lo dicen todo.All Rights Reserved
1 parte