De rodillas con una brillante y afilada espada a centímetros de su garganta, no cerraba los ojos, las lágrimas salían libres de aquellos ojos que se oscurecían en un tono azul acero, "amo tu fortaleza" se oyó en su mente la voz grave, recordando esa tarde frente al lago antes que arriesgara todo por él, "mi omega". La vida le trajo aquí al preciso momento en que debía demostrar ser todo lo que los padres del alfa creían no lograría llegar a ser, no lo hizo por ellos, lo hizo por sí mismo y ahora lograba comprenderlo cuando su vida pendía de un hilo, era eso la vida en libertad o el martirio de una jaula con barrotes ocultos, debía luchar contra eso, Harry lo necesitaba respirando, para el alfa era su fortaleza y para sus amigos era la pieza que los mantenía unidos, ser el omega que el alfa de la manada necesitaba, "mi código eres tú y ser libre es parte de ti, daré todo por ser parte de ti".