Era de noche y la luna iluminaba las calles, no importaba nadie más que ellos, o al menos así pensaba Andy, no importaba si estaban parados a media calle besándose como si no hubiera un mañana.
- Ven...- tiró de él para acercarlo, quedando frente a frente, se miraron fijamente y Andy no dudó en subir los brazos alrededor de su cuello para besarlo. En ese instante todo a su alrededor se detuvo; sintió como su mano izquierda lo sujetó por la cintura y con la otra mano tocaba su mejilla; las malditas mariposas en su estómago, el hormigueo en sus labios debido a la intensidad del beso y la lengua de él jugando con la suya, poco a poco Andy fue sintiendo como todo a su alrededor se iba apagando, sentía que flotaba, se sentía en una nube, abrió los ojos y lo vio a él, con los ojos cerrados besándolo tan apasionadamente y cada vez acercándolo más a su cuerpo, Andy sintió amor en su máximo esplendor, se sintió pleno y feliz, porque nada le importó más que el hombre que tenía en frente, solo él y nadie más que él.
Olvidó que sólo eran amigos.
Olvidó que esas cosas pasaban únicamente cuando estaban ebrios.
Olvidó que él solo era su "mejor amigo".
Olvidó que al día siguiente él lo trataría como si nada hubiera pasado.
Olvidó que él tenía novia.
Andy incluso olvidó que tenía novio.
Sólo le importó disfrutar el momento.
Historia original.
Basado en hechos reales.
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