13 partes Continúa -Cuidado -dijo ella, inclinándose tanto que pude sentir el frío glacial que emanaba de su piel, un contraste violento con el calor del aula-. Forks no es un buen lugar para alguien con ojos tan observadores, Julián Swan. Podrías acabar viendo algo que no estás preparado para entender.
-Ya lo estoy viendo -repliqué, girándome para enfrentarla-. La pregunta es qué vas a hacer tú ahora que lo sé.
Astoria soltó una risa seca, melodiosa. En ese momento, el timbre sonó, rompiendo el hechizo. Edward salió disparado del aula como si lo persiguiera el mismo diablo, dejando a Bella confundida y al borde de las lágrimas.
Pero Astoria se quedó un segundo más.
Rozó accidentalmente -o no- mi mano al recoger sus libros. Su tacto fue como tocar un trozo de hielo tallado.
-Nos vemos en tus deducciones, Julián -se despidió, antes de desaparecer por el pasillo.
Me quedé allí, mirando mis manos. Bella estaba enamorada de un chico que parecía odiarla, pero yo... yo acababa de entablar un duelo con algo que no estaba vivo, y por primera vez en mi vida, no estaba seguro de querer ganar.