Juramento de Tinta y Piedra

Juramento de Tinta y Piedra

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WpMetadataNoticeLast published Sat, Apr 27, 2024
ALGUNOS DECÍAN QUE LA BELLEZA era la virtud más peligrosa de todas. Yo daba fe de ello después de lo sucedido. No esperaba encontrar lo que hallé esa noche entre las ruinas de cenizas y huesos que era el valle; tal vez fue aquel detalle lo que originó mi muerte en una prescripción inminente. Lo que habíamos visto cambiaba todo; cambiaba las vidas de cada una de las personas que estábamos en aquel círculo de sal y fuera de él. Sin embargo, cuando la verdad era descubierta con un manto nocturno de por medio, sólo la sangre era capaz de detenerla y ellos tomaron mano de ello. Ahora todo encajaba en su sitio; todos los matices, esquinas y astillas habían encontrado su lugar en el puzle más difícil que había sido digna de contemplar y luchar. Y ahora mis huesos y mi carne servirían de leña al fuego.
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Corrí hasta que mis pulmones ardieron y mis piernas comenzaron a fallar, sin saber ya si huía del bosque o del reino que había intentado matarme. Las espinas atravesaban mis pies descalzos y cada paso era peor que el anterior, como si la tierra misma intentara cerrarse sobre mí. Mi respiración se rompía en el pecho, irregular, y aun así no podía detenerme. Solo sabía que si me detenía, no volvería a levantarme. Entonces la escuché. Una risa rasgada, profunda, como si viniera de todas partes al mismo tiempo. Me obligó a frenar en seco, el cuerpo temblándome mientras giraba hacia la oscuridad. -¿Quién eres?- grité con la voz quebrada. Silencio. Por un instante pensé que mi mente me estaba jugando una crueldad, hasta que una respiración podrida se deslizó junto a mi oído. -Sigue corriendo, princesa.

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