El tiempo no avisó que iba a volver a ponerlos en el mismo lugar emocional. Simplemente pasó. Lucero y Manuel no estaban buscando nada; de hecho, habían aprendido a vivir creyendo que todo lo importante ya había quedado atrás. Y sin embargo, ahí estaban otra vez, separados solo por el espacio exacto donde antes hubo una vida compartida, preguntándose -sin decirlo- si el tiempo realmente había terminado de hacer su trabajo... o si solo los había estado esperando.
More details