Tweek no sabía describir lo que estaba sintiendo en ese momento, tantos sentimientos juntos que no sabía predecir que era exactamente lo que sentía, desearía que todo fuera un simple sueño.
No había día más esperando en todo el año que las vacaciones, olvidarse de la escuela y las tareas por casi un mes entero todo el mundo ansiaban las vacaciones y viajar a otros países y disfrutar de sus bellos paisajes, su comida y de su folklor.
O al menos eso es lo que pensó Kenny antes de convertir su tranquila vida en caos y desastre, se dice que para vivir se tiene que gozar pero también se tiene que sufrir, un poco de dolor viene bien para esta vida tan mundana.