Verde París

Verde París

  • WpView
    Reads 507
  • WpVote
    Votes 43
  • WpPart
    Parts 18
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Jan 27, 2026
El color verde parís, fue un color muy utilizado en Europa durante el siglo XIX. Se usaba en ropa, vajillas, cuadros, maquillaje e incluso se pintaban casas completas de este color. Pero luego se descubrió que era extremadamente mortal y se prohibió su uso. Pero esto sucedió hasta que el famoso pigmento ya de había llevado montones de víctimas. Ahora,imaginemos que existen personas Verde parís. Que son muy famosas por su apariencia pero realmente solo hacen daño. Personas como un gobierno que no se preocupa por su población. Un médico que hace las cosas por dinero,sin preocuparse por los pacientes. O una chica que a normalizado tanto la muerte que no se da cuenta de lo mucho que esta afecta a los demás. Bueno,te presento a Amanda,nuestra chica verde parís.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Ya quiero que sea de noche
  • Sin amor no hay futuro.
  • 🔞🚨𝙾𝙱𝙴𝙳𝙴𝙲𝙴𝙼𝙴 𝙾 𝚂𝙴𝚁𝙰𝚂 𝙲𝙰𝚂𝚃𝙸𝙶𝙰𝙳𝙾🚨🔞 (sonadow )
  • Amar en tonos grises
  • "Buscando tu Sonrisa." [Shiny Land: Primer Volumen]
  • Wanderer Mind
  • Momento Fugas
  • A Un Latir Del Corazón
  • Flower De Otoño ✔✔✔✔
  • 𝐈 𝐖𝐀𝐍𝐓 𝐘𝐎𝐔𝐑 𝐁𝐋𝐎𝐎𝐃, 𝐈 𝐖𝐀𝐍𝐓 𝐘𝐎𝐔┃Bloody Painter

"Ya quiero que sea de noche" es una historia no apta para personas muy sensibles, puede que el contenido sea algo perturbador y crudo.Trata de una joven que es constantemente abusada desde muy pequeña, tanto psicólogicamente como físicamente, en una institución especial cuya misión es "erradicar" todo interés romántico que otras chicas puedan sentir por otras. [«Me gustan tus ojos, son verdes, me gusta el color verde». Aseguró, regalándome una muy hermosa sonrisa. «Creí que tu favorito era el azul». Traté de no notarme nerviosa y sonrojada. Se encogió de hombros y sorbió lo último que quedaba de su jugo para colocar el envase a un lado, seguidamente apoyó sus rodillas en el duro colchón y acercó su rostro con determinación hacia mí. Cerré los ojos y mi piel se erizó cuando sentí su respiración en mi cuello. «Pues ahora es el verde». Susurró a mi oído.]

More details
WpActionLinkContent Guidelines