Insomnio, eso es lo que no te deja dormir, manteniéndote despierto toda la noche mientras no paras de sudar. El aire es húmedo y tibio, todo es silencioso además de oscuro.
Te has cansado del insufrible calor húmedo, y te dispones a levantarte, pero al poner los pies en el piso sientes la sensación repuganante de agua que te llega más allá de los talones, está fría y sucia.
Deambula por tu apartamento sin luz y grita por ayuda, una y otra vez, a ver si consigues alguna manera de escapar de esta miseria, así sea por tan solo un momento.