Sam, Sam, Sam, Sam...¿por qué tengo que hacer esto Sam?
Me niego a quedar otra vez detrás de esos idiotas, ni siquiera te merecen Sam, yo te amo más, Sam y jamás vas a dejarme me asegurare de ello.
-A veces quiero estrujar ese hermoso cuello que tienes -sus ojos grises estaban alerta a cualquier movimiento de mi parte-. Ver cómo la vida abandona esa bonita cara tuya. Pero si lo hago, mi corazón sufrirá al no tenerte -dejó que el silencio reinara entre nosotros-. Entonces dime, ¿te mato o te amo?