Trouble Maker

Trouble Maker

  • WpView
    Reads 27
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 3
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Apr 5, 2015
PROLOGO. Sus ojos eran fuego puro, cualquiera que los viera; a) apartarían la vista de inmediato aterrorizados, o b) se hipnotizarían con ellos. A mí me ocurrió lo segundo. No podía dejar de verlos, me veían directamente a mí, como si quisiera atravesarme hasta llegar a mis más profundo secretos y revelarlos. Estaba furiosa, lo sabía, pero todo mi consiente e inconsciente estaban empapados de ella, no podía hacer nada, estaba paralizado. No por el hecho de que estuviera sangrando. No por el hecho de que estuviera con la ropa hecha jirones. No por el hecho de que me apuntaba con una pistola. No, eran sus ojos. ─Joder! Que me saques la maldita bala del brazo!─ me grito ojos de fuego, y en ese momento volví a la Tierra. Su voz furiosa se me antojo fascinante. Me moví de forma algo torpe hacia ella hasta sentir su pistola contra mi pecho, di un respiro ante el toque. Ella me veía, y yo a ella. No había nada más para mí en ese momento. Hasta que alguien grito.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Enamorando a Hermione
  • My favorite  crime  ( Evan peters)
  • Perdida en Ti (Segunda Temporada) [Terminada]
  • TU MIRADA
  • LA CARTA Y DIARIO  DE UN PSICOPATA ASESINO
  • 𝐀𝐁𝐃𝐔𝐂𝐓𝐄𝐃 𝐁𝐘 𝐓𝐇𝐄 𝐏𝐀𝐒𝐓┃X-Virus
  • Amor Por Error [Corrigiendo]
  • Una vida sin salud mental
  • Paradise In Hell

LOCURA: No había querido hacerlo. Había luchado contra viento y marea intentando evitar que aquel sentimiento tan poco común en él tomara forma y, poco a poco, fuera invadiendo su cuerpo. Lo había negado delante de sí y delante de todos sus amigos y enemigos; se había burlado crudamente a pesar de que en su pecho dejaba a su corazón sangrante que anhelaba sacarle a sus ojos esa venda que le impedía ver la realidad. Se había mentido a sí mismo, se había engañado como un idiota negándose a ver lo que tenía delante y lo que sentía, quedándose como un ciego, dejando a sus oídos sordos, a su boca sin poder pronunciar aquellas palabras que anhelaba decir y había privado a sus manos de tocar, acariciar con desesperación aquella piel que parecía ser la misma seda y que venía a visitarlo cada noche en sus sueños para atorméntalo... Y cada vez que despertaba después de esos sueños estaba anhelante, más atento a cada uno de los movimientos de ella para comprobar que era lo que hacía o no, si dejaba entrever algún sentimiento que no fuera odio hacia él, si cabía la posibilidad de que ella también se atormentara soñando en que estaban juntos, que se besaban... ¡Locura!

More details
WpActionLinkContent Guidelines