Adelaida Puentes es una chica que ha quedado sola en el mundo tras el lamentable fallecimiento de su padre, quien era piloto y mecánico de autos de carrera, ella fue criada por él en ese ambiente y es una experta conductora, por lo que decide postularse a un cargo para ser chofer de un importante CEO que tiene fama de brusco, serio, déspota y mantiene una actitud arrogante hacia las personas, además de ser un mujeriego empedernido. Nada de esto intimidó a Adelaida así que se presentó a la entrevista y obtuvo el trabajo.
Javier Duran, el importante CEO, desde el primer día notó la presencia de la chofer, por su espontaneidad, por su sorprendente acción ante un hecho furtivo que involucraba a una de sus amantes y porque tiene una personalidad difícil de ignorar. La va tratando y se sorprende de lo que descubre de ella cada día, se encuentra admirándola y extrañándola, mientras Adelaida parece no reparar en su existencia y como parte de su plan secreto, solo se limita a cumplir con su trabajo y a burlarse, no tan discretamente, de cada mujer con la que él se reúne, solo que Javier lo nota y decide provocarla para poder tenerla.
Siempre pensé que nuestro destino era el mismo estuve contigo en las buenas y en las malas
Alondra es una empleada cercana a la perfección lleva trabajando como asistente personal del presidente de la compañía por 4 años desde que lo vio se enamoro pero nunca dio un paso para conquistarlo ahora el se va a casa con la hija de un reconocido político por petición de su padre y tal y como lo dice la frase nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde eso le paso a Alondra pero ahora decide cambiar completamente al estilo patito feo.
El nunca la vio como mujer el siempre la vio como su amiga a pesar de que no conocía nada de ella, esta lo ayudo en los peores momentos y se levantaron juntos pero lo único que siento por ella es agradecimiento.