Caminaba sin parar, sin ganas de volver atrás, a ese pozo oscuro, hondo y profundo.
Agarré las pocas cosas que tenía: fortaleza, sabiduría y un poco de amor propio, y juré nunca más volver a aquello que me hacía daño, que me oprimía, que me convertía constantemente en prófugo de mí mismo. Porque ese refugiado en la tristeza, en el abandono y en la depresión nunca fui yo.
Este libro es el recorrido de una vida marcada por las ausencias. La ausencia de un padre que eligió marcharse. La ausencia de un hermano que no pudo soportar el peso de sus heridas. La ausencia de una madre que luchó hasta el último instante y cuyo amor sigue habitando cada rincón de mi memoria. También es la historia de los amores que prometieron quedarse y se fueron, de las decepciones que dejaron cicatrices y de las veces que tuve que empezar de nuevo cuando creía que ya no me quedaban fuerzas.
Durante mucho tiempo fui prófugo.
Prófugo de mis recuerdos.
Prófugo de mis heridas.
Prófugo de la tristeza.
Prófugo de mí mismo.
Pero comprendí que no existe refugio más seguro que aceptarse tal como uno es.
Estas páginas hablan del dolor, pero también de la esperanza. Hablan de la muerte, pero también de la vida. Hablan del abandono, pero también del perdón. Hablan de perderse para poder encontrarse.
Cada capítulo es una parte de ese viaje.
Un viaje donde aprendí que sanar no significa olvidar, que perdonar no significa justificar y que amar también implica aprender a elegirse a uno mismo.
Esta no es solamente mi historia.
Es la historia de toda persona que alguna vez se sintió rota, sola o perdida.
Es la historia de quien tuvo que reunir los pedazos de su alma para volver a levantarse.
Es la historia de alguien que dejó de huir.
Y que finalmente comprendió que la libertad comienza cuando uno acepta quién es.
Porque después de todo lo vivido, después de cada caída, de cada lágrima y de cada despedida, entendí algo fundamental: SIMPLEMENTE SOY
All Rights Reserved