
Los nombres son ya escasos, los sentidos no dan crédito a la vida que has hecho nacer para mí, presiento en el vaho de tu lujuria la carencia de anhelo, en los pocos esbozos de sonrisa que te he observado se menea mi fe, que tan bajo cae uno por lo que creía era salvación de esta vorágine de eterno retorno.All Rights Reserved