Año 1833, -Vamos a dormir cariño, que papa mañana va a trabajar y mama ya está acostada- le dijo cansado Slash a su hija Brooke. Cuando la estaba acostando en la cama, la tapa con la manta.
-Buenas noches, hija- le dio un beso en la frente y cuando estaba por salir de la habitación de ella, se empezaron a escuchar tiros, cerca de la casa de los Skybrew. -Papi. -Grito Brooke a su padre aterrorizada de miedo al empezar a escuchar los ti-ros.
-Estáis bien, cariño se escuchan muy cerca de aquí. - Dijo la madre de Brooke acercándose a la habitación, de la pequeña. -Estamos bien, tenéis que esconderos, seguirme. - Empezó a guiar a su mujer e hija.
Aquí tenéis que esconderos, subir. - Señalo Slash a su familia. Estar en silencio y no os mováis de aquí. - Les hablo serio y con cara de preocupación.
Bajo las escaleras y repentinamente se escuchó como tumbaron la puerta boca abajo.
-Por favor tener compasión, por favor. - grito Slash y enseguida de que grito, escucharon cinco tiros y un grito ahogado del padre de Brooke.
Después de varias horas, ya no se escuchaba nada ni a nadie, entonces la madre de Brooke decidió asomarse a ver si había alguien en la casa. No había nadie.
-Vamos hija. - cogió en brazos a Brooke y baja-ron a la casa. -Vale cariño espérate aquí, mama va a colocar una cosa en la puerta vale. - le hablo medio llorando a la niña.
La madre cogió fuerzas, que ni ella sabe de dónde saco tantas fuerzas empujo un armario grande y lo puso en la puerta para que nadie pudiera entrar.
All Rights Reserved