
Compañero, el país, después de ocho meses, nos pide que nos manifestemos. Millones de personas de todo el mundo vienen a ver la magnificencia de nuestras huelgas, tanto si son de brazos caídos, como si terminan en espectaculares batallas con la policía. Es hora, una vez más, de mantener bien alta la fama del país de las huelgas.Todos os Direitos Reservados
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