Él era demasiado joven cuando se vio obligado a asumir la responsabilidad de la paternidad y las empresas familiares, su vida se volvió monótona y aburrida, él podría definir sus días opacos y a él le gustaría ver los colores vibrar. El más pequeño, creció sin su madre y su reciente condición esta complicando su infancia, él podría decir que sus días son demasiado brillosos y para su suerte él es poco tolerante a la luz. Pero cuando padre e hijo lo conocieron, vieron los colores más perfectos, en el chico más precioso, aunque debajo de esos colores dulces se esconden demasiados secretos.
Ellos son tan diferentes como los colores mismos, pero al igual que el arcoíris, cuando se encuentren y entrelacen sus vidas, formaran la más bella creación de pigmentos.
Abbie tiene un problema y la solución está en la puerta de al lado.
¡Ella no ha hecho nada malo! Sin embargo, su excompañera de hermandad la ha puesto en un aprieto en donde su futuro universitario pende de un hilo.
Con el tiempo corriendo, pánico y una mejor amiga experta en dar soluciones, Abbie explora las opciones, pero no tarda en darse cuenta de que Damiano, el frío jugador de hockey y su ceñudo compañero de piso, es la respuesta.